sábado, 31 de enero de 2009
Al otro lado del camino
Annie Hall
viernes, 30 de enero de 2009
Interiores
destiñendo la sal de la vida,
vivo en un callejón sin salida,
hace tiempo que no me hago caso.
Avanzando hacia atrás, paso a paso,
cada atajo parece una huida,
cuando pierda por fin la partida
roncaré a la salud del ocaso.
Romperé el comodín que me sobra,
tiraré a la basura la obra
que corrige con sorna el destino.
Y, desnudo, con ningún reproche,
le daré la razón a la noche
y abriré otra botella de vino.
Amanece peor cada día,
y, a pesar de las horas azules,
los relámpagos son tan gandules
como trenes sin norte ni vía.
Heme aquí sin hallar todavía
morbo y cólera en campo de gules,
entre harapos de velos de tules,
novio póstumo en cama vacía.
Con oído avizor, por si acaso
consiguiera indultar el fracaso
sobornando a la indómita musa.
Cuéntame, por tus muertos, le pido,
una historia de amores y olvidos
que me empuje a cantar sin excusa.
Joaquin Sabina
jueves, 29 de enero de 2009
Grandes Parejas: Jack y Angela
Jack Hodgins y Angela Montenegro, de BONES
miércoles, 28 de enero de 2009
Frases de cine: La guerra de las galaxias
martes, 27 de enero de 2009
Nuevo disco de Springsteen
Somebody to love
En ese corte, el productor musical Roy Baker utiliza la técnica de duplicidad de voces en multicanales al estilo del fragmento operístico de "Bohemian Rapsody". La voz predominante en este caso es la de R. Taylor para los registros más altos luego la de Freddie y por último la de May para las notas más graves. El resultado es un Gospel in crescendo que culmina con un desgarrador "somebody to love" en el cual Freddie recorre varias notas, cambia de escala e incluso se escucha cuando toma aire para descargar las últimas notas.
Podemos destacar como detalle adicional que era una de las canciones favoritas de Freddie para interpretar en directo.
lunes, 26 de enero de 2009
domingo, 25 de enero de 2009
El mercader de Venecia
sábado, 24 de enero de 2009
viernes, 23 de enero de 2009
Mamma Mia
George Clooney volverá a Urgencias
El oscarizado actor, que participó entre 1994 y 2000 en 108 capítulos de la serie interpretando al doctor Doug Ross, volverá a asumir el mismo papel antes de que 'Urgencias' finalice su última temporada en el mes de abril.
Clooney, que abandonó la serie para dedicarse en exclusiva al cine, se había negado siempre a regresar a su antiguo papel. En la última aparición que realizó un año antes de su despedida oficial, pudo ser visto durante sólo un minuto.
El último capítulo de 'Urgencias' en el que aparecía Clooney, en el año 1999, logró una audiencia pocas veces vista por cualquier serie televisiva. La despedida del doctor Ross consiguió congregar a 35,7 millones de personas delante del televisor. Cifra histórica.
jueves, 22 de enero de 2009
Los Oscars 2009
Frases de cine: El padrino
miércoles, 21 de enero de 2009
Acuerdo entre la Fundación Gates y Rotary International
El dinero pretende poner su granito de arena para acabar con una enfermedad que aún es endémica en cuatro países: Afganistán, Nigeria, La India y Pakistán. El matrimonio Gates aportará 255 millones, Rotary contribuirá con 100 millones y los gobiernos del Reino Unido y Alemania darán 150 y 130 millones, respectivamente, para los próximos cinco años.
"Se ha hecho un gran esfuerzo para lograr que la polio afecte cada vez a menos niños [a 1.600 en 2008, frente a los más de 300.000 casos anuales que se veían a principios de los 90]. Sin embargo, eliminar por completo el poliovirus es una tarea difícil y un reto complicado que aún llevará años", ha declarado Gates en teleconferencia. "Si todo fuera muy bien y las campañas de vacunación pudieran llevarse a cabo sin problemas, si los países contaran con las infraestructuras necesarias y si no hubiera ningún obstáculo, podríamos eliminar la transmisión del virus en 24 meses", afirma Gates, que reconoce que este escenario es poco probable.
Es la segunda vez que la Fundación Gates dona fondos a Rotary con el fin de erradicar la polio, aunque la cuantía ha aumentado, pues en noviembre de 2007 dió 100 millones, mientras que ahora concede 155 millones más.
Para Jonathan Majiyagbe, director de Rotary, "este apoyo nos pone en el camino directo para erradicar una de las enfermedades más temidas. Este compromiso debería animar a los gobiernos y a las ONG a garantizar los recursos necesarios para conseguir un mundo libre de polio de una vez por todas. Hace muchos años que sueño con esto y creo que lo veré cumplido".
Donde habite el olvido
en los vastos jardines sin aurora;
donde yo sólo sea
memoria de una piedra sepultada entre ortigas
sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje
al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
no esconda como acero
en mi pecho su ala,
sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
sometiendo a otra vida su vida,
sin más horizonte que otros ojos frente a frente.
Donde penas y dichas no sean más que nombres,
cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
disuelto en niebla, ausencia,
ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos;
donde habite el olvido.
Luis Cernuda
martes, 20 de enero de 2009
Ceremonia de investidura de Barack Obama
La ceremonia ha contado con todo el sentido del espectáculo de que los estadounidenses son capaces. Antes de que Obama saltara a la palestra para convertirse en el 44º presidente, ya se habían producido grandes momentos en la inauguration, que así llaman en EE UU a la ceremonia de toma de posesión. El candidato ha comenzado la jornada temprano, a las siete y media, cuando ha asistido a una misa solemne en la Iglesia Episcopal Saint John, situada frente a la Casa Blanca. Ya dentro en el Capitolio, la ceremonia inaugural ha comenzado con una interpretación musical a cargo de la Banda de la Marina y el Coro de Niños y Niñas de San Francisco. Justo a las 11.30 horas, la senadora demócrata por California Dianne Feinsten ha abierto el acto con la bienvenida y después el pastor Rick Warren, de la iglesia evangelista de Saddleback (California) ha hecho la invocación.
La música ha tomado entonces de nuevo la escena, montada en la fachada oeste del Capitolio, nada menos que en labios de Aretha Franklin, la gran dama del soul, una de las más grandes estrellas de la música estadounidense de todos los tiempos. Ella ha dado paso al juramento de Joe Biden, ante el magistrado del Supremo John Paul Stevens. El testigo musical lo ha tomado a continuación John Williams, el compositor de varias de las más conocidas melodías de la historia del cine, como las de Tiburón, Indiana Jones o La guerra de las galaxias. Bajo la batuta de Williams han tocado el afamado violinista israelí Itzhak Perlman y el violoncelista de origen chino Yo-Yo Ma.
El acto se ha cerrado con un poema leído por la poetisa Elizabeth Alexander y con la bendición final a cargo del reverendo Joseph Lowery, defensor de los derechos civiles. Una salva de 21 cañonazos y la interpretación del Himno Nacional por el coro Sea Chanters de la Marina.
Desde una tribuna colocada en la fachada oeste del Capitolio, el primer presidente afroamericano ha posado su mano izquierda sobre la misma Biblia que utilizó en 1861 Abraham Lincoln en su toma de posesión y ha pronunciado la fórmula reservada para estas ocasiones ante el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, culminando una ceremonia ya tradicional pero que hoy se ha convertido en histórica ante la ilusión suscitada por esta joven figura política, de sólo 47 años. Millones de personas han seguido, algunas con lágrimas de emoción en los ojos, el acto desde el National Mall, el inmenso paseo que conecta el Capitolio, sede del Congreso y el Senado de EE UU, con el obelisco del monumento a George Washington y el monumento a Lincoln. Miles de policías han velado por la seguridad de los fastos en una ciudad blindada.
Aunque mostraba un gesto tenso cuando accedía a la tribuna, Obama ha jurado el cargo sonriente, acompañado por su esposa, Michelle. "Juro solemnemente que ejecutaré con fidelidad el cargo de presidente de los Estados Unidos de América, y que pondré toda mi capacidad para preservar, proteger y defender la Constitución de los EE UU", ha dicho ante Roberts y los millones de personas que seguían el acto desde los alrededores del Capitolio. A ellos ha dirigido un discurso en el que ha destacado los enormes problemas que enfrenta el país, en particular una galopante crisis económica, pero ante los que ha subrayado la capacidad estadounidense para superar las dificultades.
Información de David Alandete desde Washington DC.
Barack Obama, presidente de USA
Para muchos Obama es una doble "esperanza" porque representa el fin de la polémica política conservadora del presidente George W. Bush y porque además simboliza el advenimiento de una nueva era social, racialmente más integrada.
Obama parece encarnar el cambio como pocos de sus predecesores lo han hecho.
Quizá porque son tiempos más problemáticos que de costumbre, con el país en una creciente crisis económica y en medio de dos guerras, con una polarización como pocas veces ha vivido la sociedad estadounidense.
Obama llega con tanto capital político a la Casa Blanca que podría gozar de una larga "luna de miel", de hasta dos años, según las encuestas que indagan cuánto tiempo están dispuestos a esperar los ciudadanos para ver cambios palpables en la conducción del país.
Muchos se dan por satisfechos con la sola consideración de que, casi medio siglo después, las luchas del reverendo Martin Luther King han permitido que Obama llegara al poder.
Extracto de lo publicado por bbcmundo.com
Grandes Parejas: Lance y Melissa
Hoy nuestro homenaje televisivo va dedicado al primer gran culebrón, entre viñedos de California se tejían las historias más enrevesadas. ¿Os acordáis de ellos?
Lance Cumson y Melissa Geoberty, de FALCON CREST
lunes, 19 de enero de 2009
Tengo un sueño
Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.
Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.
Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.
También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.
Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.
1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia.
Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.
Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, "¿Cuándo quedarán satisfechos?"
Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que "la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente".
Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.
Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.
Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño "americano".
Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: "Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales".
Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.
Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.
Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.
Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, "Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto. Tierra de libertad donde mis antecesores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad". Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.
Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! "De cada costado de la montaña, que repique la libertad".
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!"
Martin Luther King
Washington, DC
28 de agosto de 1963